Subir el ahorro hasta los 40.000 euros amplía el horizonte, pero muy poco: solo cinco capitales quedan dentro del alcance. Son Jaén (34.320 euros de ahorro previo), Zamora (35.244 euros), Cáceres (39.374 euros), Ciudad Real (39.525 euros) y Ávila (39.702 euros), las cinco capitales más económicas del país. El margen es tan estrecho que la sexta posición, Huelva, se queda fuera por apenas 1.250 euros.
"Lo verdaderamente revelador no es cuántas capitales quedan fuera, sino cuáles quedan dentro. El ahorro alcanza justo allí donde el empleo escasea y el dinamismo económico es menor, y se queda corto precisamente donde se concentran las oportunidades laborales", señala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com.
La cifra de 50.000 euros ahorrados hace que el número de capitales accesibles ascienda a 21: a las ya citadas se sumarían Lleida, Huelva, Lugo, Castellón de la Plana, Palencia, Ourense, Córdoba, Almería, León, Cuenca, Badajoz, Murcia, Huesca, Teruel, Albacete y Tarragona. Aun así, la cifra se queda a las puertas de mercados como Toledo, Valladolid o Soria, donde el umbral del 30% se supera por menos de 1.000 euros. Y deja completamente fuera a las grandes capitales: en Donostia-San Sebastián la entrada y los gastos suman 178.487 euros; en Madrid, 172.987; en Palma, 145.074; y en Barcelona, 140.361. Es decir, entre tres y cuatro veces los 50.000 euros de partida.
Una cifra fuera del alcance
El análisis adquiere su verdadera dimensión al recordar que reunir 30.000, 40.000 o 50.000 euros está lejos de las posibilidades de buena parte de la población joven. Quienes se emancipan se topan con una contradicción difícil de resolver: para comprar necesitan ahorrar, pero el alquiler que pagan mientras tanto absorbe una porción tan elevada de su salario que apenas deja margen para apartar dinero. El ahorro deja de depender del esfuerzo individual y pasa a estar condicionado por el punto de partida de cada uno.
"Pedirle a un joven que vive de alquiler que reúna 50.000 euros es, en la práctica, pedirle un imposible: la renta mensual se lleva buena parte de la nómina y deja un margen mínimo. Sin una ayuda familiar o una herencia detrás, la cuenta no sale por mucho que se apriete el cinturón", advierte el portavoz de pisos.com.
El ahorro alcanza donde menos oportunidades hay
Hay un último matiz que engloba todo este análisis, y es que la inmensa mayoría de las capitales accesibles con estas cantidades pertenecen a la llamada España vaciada o a mercados de interior con menor actividad económica. Teruel, Huesca, Cuenca, Ávila, Zamora, León, Palencia, Lugo u Ourense figuran entre las ciudades donde el ahorro llega, mientras que los grandes polos de empleo —Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga o Sevilla— quedan sistemáticamente fuera del mapa. El comprador con recursos limitados se ve abocado a elegir entre vivienda asequible u oportunidades laborales, rara vez ambas a la vez.
"Llevamos años centrando el debate en la cuota mensual de la hipoteca, cuando el obstáculo decisivo aparece mucho antes: reunir el dinero de entrada. Quien no parte de ese colchón inicial ni siquiera llega a sentarse a negociar con el banco", concluye Font.